sábado, 8 de junio de 2013

VÍDEOS DE ROTONDAS... ¡Y TURBO ROTONDAS!

Hace dos meses y dos días, el 6 de abril, publicaba una entrada con el título: “Glorietas y rotondas o la tiranía del mediocre” (pueden verla aquí). Como complemento de la misma, grabé unos vídeos que espero acabar de editar y publicar entre hoy y mañana*

De momento van dos, si no me equivoco son los más largos, pero los controles de vídeo nos permiten -si queremos- reducir o eliminar el tiempo de espera en los semáforos y de alguna que otra detención más. Creo, con toda franqueza, que pueden ser útiles a bastantes personas, entre las que se pueden encontrar algunas que en un futuro inmediato, o actualmente, estén en alguna autoescuela con la intención de obtener su permiso de conducir. Especialmente para estas últimas, va esta advertencia: algunas de las trayectorias que se ven, NO se permiten en un examen práctico. Otras sí. Sin embargo, y aunque pueda parecer paradójico, creo que es muy recomendable que quien esté aprendiendo a conducir las estudie. Si surgen dudas, siempre pueden preguntar a su profesor/a y, por supuesto, yo también estoy dispuesto a contestar con mucho gusto. Para muchas personas que ya tienen carnet y conducen desde hace años, también les será útil. Y, a todas, les sugiero que combinen los vídeos con la lectura de la entrada que mencioné antes (pueden verla aquí), y sus comentarios.

Plaza Campuzano, en Bilbao. Y no, NO es peatonal.
Pero engaña y confunde a todos: peatones y conductores. Pueden verlo aquí.
Fuente: www.proyectosbilbao.com
También quiero dejar constancia de seis puntos que son fundamentales:

1. Pasar bien y con seguridad una glorieta o rotonda, exige esfuerzo, trabajo y entrenamiento. Para quienes estén aprendiendo a conducir (y no sólo a ellos), Google Maps es una herramienta muy útil, que bien utilizada, ahorra clases y dinero.

2. Cuando estamos en el umbral de entrada de una rotonda, las trayectorias en curva que llevan los vehículos que están dentro y a los que debemos ceder el paso, crean la ilusión de parecer que están más lejos y que circulan más lentos de lo que realmente están y van; esa ilusión es tanto más falsa cuanto más a la derecha (o al exterior) circulen dichos vehículos, también resultan algo más difíciles de ver. Tanto el vehículo que está dentro, como el que va a entrar están en trayectoria de giro.

3. Es imperativo preparar con antelación la entrada en la rotonda, tener en mente la trayectoria completa que haremos en ella (antes de llegar), y un “plan B”, por si no se puede. Ser conscientes, además, de que una vez dentro, manteniendo la posición podemos hacer giros completos hasta tener clara la salida o el cambio de carril que precisemos.

4. En base al punto anterior, es fundamental, que antes de entrar, tengamos hecha toda la tarea en el coche; es decir: que esté en la marcha adecuada y con la velocidad correcta para asegurarnos respuesta inmediata al pisar el acelerador, y bien colocado. Improvisar dentro con éxito, sólo está al alcance de conductores expertos (y no siempre) y bien conocedores de la máquina que manejan. 

5. También es imperativo aprender a realizar cambios de carril en trayectorias curvas, utilizando los espejos y girando la cabeza (antes de ejecutar) para eliminar ángulos muertos. La mayoría de los problemas que se dan en las rotondas están causados por una deficiente observación.

6. En muchos coches modernos, “gracias” a la asfixia a que la electrónica somete a sus motores, no pocas veces, la primera velocidad es la marcha ideal para evitar que pase esto: Llego en segunda, estoy sobre 15-20 km/h, el pie en el freno, acaba de pasar un coche y veo un camión, con respecto al cual, parece razonable que puedo entrar acelerando con decisión (no en plan de carreras, pero con decisión); suelto el freno (el coche ya está casi entero dentro), piso el acelerador (no a fondo) con ganas, y... de forma tan sorprendente como preocupante, el coche no gana ni un miserable kilómetro por hora de velocidad. El software que gobierna el motor entiende que voy a contaminar mucho con la demanda de combustible que hago y no me da ni una gota. Ni aunque sea para salvarme la vida. ¡Ni una gota! He vivido estas situaciones un montón de veces, gracias a los demás (¡gracias!) nunca me pasó nada, pero que nadie se confíe, jugaba con ventaja a bordo de un coche de autoescuela perfecta y muy visiblemente señalizado. Habrá quien no se crea lo que acabo de contar, le invito a que lo pruebe, en cuanto pueda, en un lugar tranquilo en el que nadie corra ningún riesgo. Se dará cuenta de que una vez ocurrido ese perverso efecto, la única posibilidad de salir con bien es pasar a primera con mucha agilidad, y si hay espacio, orillarse un poco.
Esta es una vista de Google Maps del recorrido del primer vídeo (rotondas grandes y rápidas).
Comienzo la ruta donde puse la estrella (sentido Santander) y la termino en el rombo (sentido Bilbao).
La N-634 es una carretera convencional que en este tramo (y otros) dispone de dos calzadas con dos
carriles cada una. En este punto, más que nada, es una vía de servicio pues da acceso a pequeños
polígonos industriales y centros comerciales. Por lo demás, esta carretera es una ruta muy interesante
que une Francia y Portugal por España (Irún-Tuy) a través del Cantábrico. La autopista A-8, le sirve de
excelente complemento, al menos que yo sepa, en buena parte del recorrido. 

Rotondas grandes y rápidas (19' 18'').


Rotondas pequeñas y lentas (25' 10'').




Rotondas. Cuando el camino nos lleva (10' 44'').




TURBO ROTONDAS

Turbo rotondas de Grado, Asturias (19:46)


Este turbo rotonda NO está en Grado.
Pero me parece un esquema sencillo y claro,
Fuente: http://imageshack.us
El pueblo asturiano de Grado (por allí siempre se dice “Grao”) fue el primer lugar de España en donde se construyeron las denominadas “turbo rotondas” y entraron en funcionamiento en 2009. ¡Cómo pasa el tiempo! Lo cierto es que lo supe en su momento porque lo leí en la prensa pero, aunque no lo tenía olvidado, el dato se quedó en alguno de esos cajones de la memoria que casi nunca abrimos. Y tampoco es que Grado lo visite con frecuencia, de hecho, igual hace veinte años que no iba por allí. También di por supuesto, que en poco tiempo, se prodigarían por doquier. Pero incomprensiblemente no fue así.
Grado, Asturias.
Que conste que no lo digo como parte interesada, pero, la grafía debería ser más grande, es un error crónico en las señales de orientación en España; "ayuntamiento", debería estar en mayúsculas como en la otra señal, y 
también está demasiado alta, queda fuera del campo visual del conductor.

Hace unos días, se me ocurrió que podía pasar por Grado para ver y grabar esas turbo rotondas. Nada más entrar en la población -lo que es, no el centro, pero sí el casco urbano propiamente dicho- me encuentro con la primera turbo rotonda. Casi hasta decepciona, la idea es muy ingeniosa pero... diría que está expresada de un modo sencillo y nada ostentoso, tal como se supone que le corresponde, dado el lugar del que es originaria: Países Bajos.

Grado, Asturias.
Respecto a las bondades de las turbo rotondas, mantendré mi positiva opinión en cuarentena; me gustaría conocerlas en lugares con un paso de vehículos mucho más intenso. Y volver a Grado, repetir la experiencia y aprovechar para hablar con algún colega, policía municipal, taxista, repartidor, conductor de autobús... y también con alguna persona que conduzca poco. Desde luego, todos ellos ya tienen más que suficiente experiencia, a ver cuándo puedo pasarme un día entero por allí haciendo trabajo de campo.

Grado, Asturias.
Si el conductor del camión giró a la derecha por error,
la marca vial no le permite corregir.
Como dije, de esta primera visita a las turbo rotondas me traigo buena impresión. Son intuitivas y fáciles, te lleva el camino. Pero eso sí, es fundamental tener muy claro cuál es ese camino antes de entrar en ellas, pues no siempre -si uno se equivoca- se puede corregir dentro. Ya hace muchos años que no me importa perderme, pero no me gusta que me engañen por no señalizar bien, no cuidar las señales... Y no por el hecho en sí de sentirme burlado, sino porque eso mismo le puede ocurrir a otro conductor que tenga muy próximo y llevarle a seguir in extremis y por las bravas su camino, con lo que puedo verme en una situación crítica en absoluto deseable.

Grado, Asturias.
En estas rotondas, creo que no se puede hablar de cambios de carril, propiamente dichos, pero sin ninguna duda, se producen cambios de trayectoria; un poco a semejanza de como se hacen los cambios de vías en el transporte ferroviario. Y, curiosamente, esos cambios de trayectoria, contravienen la tan traída y llevada “norma” de ir siempre por el carril derecho, pues, desde la entrada a la turbo rotonda, si uno quiere ir a la izquierda o hacer un cambio de sentido, el camino lo lleva hacia el centro geométrico de la misma y antes de la salida que corresponda, al extremo exterior. Vamos, lo que se hizo siempre.

Grado, Asturias.
Hay muchas huellas de neumáticos fuera de la calzada.
Y que sea tan fácil circular por esa especie de acera, sin duda,
tiene que estar hecho a propósito.
Otra cosa que me llama la atención de las turbo rotondas es que, su supuesta mayor seguridad se basa, fundamentalmente, en que todos los conductores respeten escrupulosamente las líneas continuas, aun cuando se hayan equivocado de rumbo. Mas, como todos sabemos, estas líneas no se rompen (ni rompen el coche) si algún vehículo las sobrepasa, luego, si todos los días podemos ver a cientos de conductores que cambian trayectorias cruzando líneas continuas, ¿qué garantías hay de que aquí no ocurra lo mismo? Este misterio no lo he descubierto, tengo que volver a Grado. Y el caso es que estuve observando unos cuantos minutos dos de las rotondas desde la acera -como peatón- y no vi a nadie cruzando por la línea continua. Me sorprendió. También me resultó chocante, que en el centro de estas glorietas se disponga de una especie de acera, sin bordillos, con una suave rampa que de hecho se la toma también como zona de circulación; tal como está construida invita a ello, desde luego, sin embargo está delimitada por una línea continua de borde de calzada, que no debería sobrepasarse. Curioso, unas rayas son como un muro y otras no. Otro misterio.

Grado, Asturias.
El otro extremo de la misma rotonda, se puede observar lo mismo.
Al hilo de lo dicho antes -contemplar la circulación de una rotonda desde la acera-, invito a quien le coincida, a que haga esta observación en Inglaterra. No sé ahora, pero todas las veces que observé cómo pasan los ingleses las rotondas (las convencionales), tanto cuando iba andando como conduciendo, nunca he visto un solo conflicto, y pasan muy ágiles. Seré muy pesado, pero en el fondo, creo que se trata de un problema de actitud y de ponerle ganas a la tarea con remango, sin escatimar esfuerzo y trabajo, más que otra cosa. Seguramente me repito, pero cada vez que veo a alguien en una rotonda con tres carriles girar 360º por el de más a la derecha como dando una triunfal vuelta al ruedo, lento, estorbando y confundiendo a todos, los que entran y los que salen... Me dan unas ganas de sacarlo a hombros, derecho a la ría... ¿Por qué conducen los que no saben ni quieren aprender? Otro misterio, y van tres. Señor Iker Jiménez, ¿está usted ahí?

Grado, Asturias.
Si permiten pisar "el piano", ¿por qué no pintan línea discontinua? 
De unos años acá -sólo de unos pocos años acá- en los exámenes, Tráfico exige lo de “la vuelta al ruedo”, sin embargo, conviene ser muy consciente, de que en el tiempo que se está en la autoescuela se juega con ventaja (luego NO) porque la identificación del coche como tal, además de ser obligatoria, muy visible y por todos conocida, es un factor básico de seguridad, que en sí mimo, evita muchos accidentes. En los exámenes, además, a parte de llevar (a veces) otro coche de la autoescuela detrás, puedo dar fe de los esfuerzos que hacen algunos examinadores desde el asiento trasero haciendo reiteradas señales y aspavientos al resto de conductores de que tengan especial cuidado y paciencia con nosotros. Obviamente, porque conocen el riesgo (muy elevado) ¡y van en el coche! Y todavía hay profesores que defienden la mencionada imposición de Tráfico en foros y blogs a capa y espada, ¡por favor! Una de dos: o de profesores sólo tienen el título, o su hipocresía raya niveles patológicos.

Grado, Asturias.
Ni el coche de la fotografía anterior, ni éste, necesitan pisar ahí.
Camiones y autobuses, sí. Es necesaria más autodisciplina y más
autoexigencia para conducir, es vital.

Ya para terminar, hay un par de cuestiones que también influyen en la mala percepción general que tenemos sobre las rotondas. Una, que en pocos años se hicieron muchísimas y más de la mitad sobran, siendo éstas una fuente de problemas; hay personas que entre su casa y el lugar de trabajo, en pocos kilómetros, en ida y vuelta pasan más de veinte rotondas, es un castigo, literalmente. Otra, existe una tendencia muy generalizada a sentir  y creer (más que a pensar) que todos los demás son los que lo hacen mal y, no es nada raro, que algunas personas se expresen más o menos así: yo voy bien, ¿por qué tengo que frenar, cuando es el otro el que lo está haciendo mal? Allá él, además, mira, si pasa algo la culpa no es mía... tengo seguro a “todo riesgo”... Cuánto daño ha hecho esta denominación, Dios mío. Y donde dije “frenar”, digo acelerar, o cambiar la trayectoria, o desistir de tomar “nuestra” salida, etcétera. Lo he visto, lo sé, me consta: hay personas -más de las que parece- que deciden tener un accidente antes de dar su brazo a torcer, o deciden corregir rebasado el punto de no retorno, al caso, es lo mismo. Por favor, si alguno de ustedes está en este grupo, abandónelo rápido, cuídese. Cuídense, por favor.

Esteban
(*) La entrada ya está completa.

domingo, 2 de junio de 2013

NUEVOS ACCESOS A BILBAO (y 2)

La historia del cierre de la puerta principal de la villa de Bilbao creo que transciende bastante más allá de ser un acontecimiento puramente local por tan singular e insólito, y, por ambas razones, me parece digno merecedor de serios estudios desde, al menos, tres aspectos: sociológico, económico y político. A parte, claro está, del más evidente: la entrada y salida de automóviles de la villa y la circulación de los mismos por ella.

Para enfocar bien la historia, pienso que resulta imprescindible tener muy en cuenta estos datos: 
  • Número de habitantes: 351.629 (2012)
  • Densidad de población: 8.650,16 hab./km²
  • Superficie del municipio: 40,65 km²

Desde luego, no pretendo hacer ninguno de los estudios que considero muy interesantes y que menciono en el primer párrafo, sino sólo unos breves apuntes sobre unos hechos que me parecen incuestionables y que llaman poderosamente mi atención.

Viernes, 17 de mayo de 2013
La nueva salida de Bilbao.
Cuando algunos vecinos de la avenida Sabino Arana empezaron a protestar por las molestias ocasionadas a causa del la contaminación atmosférica y acústica que generaba el tráfico que pasaba por delante de sus casas y, un tiempo después el Ayuntamiento de Bilbao, haciéndose eco de sus demandas, hizo público su propósito de darles solución derribando el viaducto existente y construyendo nuevos caminos de entrada y salida de la ciudad por su lado sur-oeste (el más utilizado) desde (y hacia) la autopista A-8, francamente, no me lo creí. Pensé que sería una promesa más, de tantas que los políticos incumplen. Hasta que empezaron las obras de los nuevos accesos a Bilbao, ahora en funcionamiento.

Y no me lo creía, fundamentalmente, por dos razones: la obra, forzosamente sería muy cara. Y el número de personas beneficiadas por ella muy pequeño. Bilbao no es Vitoria (llana), la capital vizcaína, salvo en su zona centro y proximidades, está llena de montes y la cruza un río; cualquier infraestructura viaria que se quiera hacer en ella ha de costar muchísimo dinero. También está completamente urbanizada, por lo que, evidentemente, el problema de tráfico que se solucione en una zona afectará a otra. Tal como está sucediendo, algo perfectamente previsible.

Viernes, 17 de mayo de 2013
Entrada a Bilbao por el nuevo acceso. Al fondo, Escuela de Ingenieros.
Por otra parte, por muy loable que sea que un gobierno local cumpla su promesa, es más importante que actúe con criterios de economía y eficacia, y resulta de una obviedad hasta insultante, que en este caso no se ha hecho. ¿No hubiese sido suficiente con poner esa especie de túnel de la nueva entrada y salida sobre el viaducto existente? Y dije insultante porque, entre otras cosas, con la ejecución de esta obra el Ayuntamiento de Bilbao y la Diputación de Vizcaya han abierto la caja de Pandora, pues hay unos cuantos lugares más en Bilbao y en la provincia en los que sus vecinos soportan tantas o más molestias por la misma causa y son mucho más numerosos. El primero de estos lugares que se me viene a la cabeza, inevitablemente, es el barrio de Recalde. ¿Qué harán Ayuntamiento y Diputación si sus vecinos se ponen en “pie de guerra”? En buena lógica, tienen el mismo derecho que los de Sabino Arana, son notablemente más numerosos y, a igual acción, deberían obtener idéntico resultado.

Desde que los vecinos de Sabino Arana comenzaron su protesta, he seguido con interés las noticias que transmitían los medios de comunicación locales sobre la misma, mas confieso que no he leído ni oído todo al respecto; no obstante, y a pesar de seguirlas mucho más asiduamente en los últimos meses, me resulta muy llamativo lo poco que se ha publicado sobre el número de decibelios que soportaban los vecinos en sus casas ni sobre los niveles de gases tóxicos que les llegaban del tránsito de automóviles. Es algo perfecta y fácilmente cuantificable, y cuando menos, muy curioso que esa información no se hubiese publicado reiteradamente en la prensa. Es extraño que no se aireen datos objetivos, que serían básicos, para justificar tan importantísimo gasto. 

Viernes, 17 de mayo de 2013
Recién cerrado el viaducto de Sabino Arana.
Contrariamente a lo expuesto, sí he tenido noticia a través de los medios -reiteradamente- de un buen número de razones subjetivas para avalar los nuevos accesos, algunos ejemplos: No podemos dormir, el estrés nos pone enfermos, el ruido es insoportable, la contaminación nos está matando... No tengo un solo dato para negar estas afirmaciones, pero debería haberlos para sostenerlas. Y sí, no tiene nada que ver, pero en estos días no he podido evitar que viniese a mi memoria la larga y bastante silenciosa lucha que han llevado a cabo en Vizcaya muchos trabajadores afectados por el uso del amianto en la industria y que les ha producido graves enfermedades y muerte, en no pocos casos.

Lo dicho en el penúltimo párrafo, también se puede aplicar a las protestas de los nuevos vecinos que se sienten perjudicados por los nuevos accesos a Bilbao. Que yo sepa, prácticamente hasta última hora, no se han tenido noticias de ellas. A toro pasado, es muy difícil -cuando no imposible- solucionar problemas. 

Luego, resumiendo: 
  • Unos 80 vecinos, quizá 100... Pongamos 10.000 (he visto publicadas todas estas cifras). Protestan por los inconvenientes que el viaducto les causa, con una perseverancia digna de elogio, eso sí. Pero que en el mejor de los casos, suponen un 2,84 % de la población de Bilbao.
  • Las autoridades locales deciden gastar 215 millones de euros en solucionárselos. En plena crisis. 
  • Las personas que resultan perjudicadas con la “solución”, hacen oír su protesta cuando aquella es irreversible.

No me negarán que es curioso, muy curioso. Digno de figurar en portada en el “Celtiberia Show" de Luis Carandell

Fuente: www.todocoleccion.net
Y ya está anunciado el siguiente espectáculo: Hacer subterránea la actual estación de autobuses de Bilbao (Termibús), en el mismo lugar que ocupa ahora pero unos cuantos metros bajo tierra. ¿Por qué? Pues todavía no he oído ni una sola razón (de verdad) que justifique tamaña inversión. Seguiré atento. Desde luego, nunca dejará de sorprenderme que se cambien cosas que funcionan razonablemente bien. Es increíble. En lo que a mí respecta, preferiría que muchos políticos ganen un buen sueldo por no hacer nada. Muchas, muchas veces, conseguiríamos ahorrar muchísimo dinero con esa medida.

He tenido la suerte de visitar en varias ocasiones Madrid y Barcelona, pernoctando en ellas en distintos lugares y barrios unas pocas noches consecutivas, como mucho, y siempre me llamó la atención que, en todos esos lugares, incluso en las horas en las que casi todo el mundo se entrega al descanso, se pudiera escuchar siempre una especie de murmullo o “runrun” que, generalmente, salvo en lugares muy concretos y de un modo excepcional, ni en Gijón ni en Bilbao, se oye. Supongo que es la suma de millones de motores que nunca paran: frigoríficos, máquinas de todo tipo, aires acondicionados, ruedas girando sobre el asfalto, canalizaciones de agua, de ventilación en los túneles del metro, el metro... ¡El metro! 

Una vez llegué a Madrid solo, temprano, en el expreso que viajaba de noche desde Gijón y para continuar de igual modo hasta Sevilla. Pasé el día deambulando por Madrid, aprovechándolo, pero andando. Recuerdo que entré en un bar de la Puerta del Sol a tomar algo, estaba sentado en la barra tranquilamente, cuando de pronto, sentí un estruendo que me pareció el inicio de un terremoto, vibraron vidrios y cucharillas, hacían el efecto de diminutos toques de campana; bajé del taburete, me puse en guardia, las manos en la barra, los dos pies bien apoyados en el suelo. Notaba las vibraciones en las cuatro extremidades, al otro lado de la barra había un espejo grande y caí en la cuenta de que en él se veía a la gente que estaba en el bar continuar tranquilamente tomando sus bebidas y atentos a sus conversaciones, como si nada. Seré un perfecto paleto, pero estuve a punto de avisar a gritos a todos de que había un terremoto, justo antes, se me encendió la bombilla: ¿será el metro? Es la Puerta del Sol, confluyen varias líneas de metro, un punto neurálgico... Efectivamente, era el metro; y afortunadamente me di cuenta antes de hacer un ridículo que me hubiese llevado a sus profundidades huyendo de la vergüenza. 

Hospital de Cruces, en el barrio baracaldés del mismo nombre. Muy próximo a Bilbao.
Cuando llegué a Bilbao a vivir, me alojé en una pensión de Las Siete Calles (casco viejo) donde estuve unos meses. Aquella pensión, era como un pequeño hotel de lujo de principios del pasado siglo, entrar en ella era como hacer un viaje en el tiempo, estaban a su cargo una encantadora pareja de hermanos -casi ancianos- de los que guardo excelente recuerdo pues eran amables, cercanos, sencillos, elegantes, muy profesionales, muy dignos. Me gustaron mucho. En fin, el caso es que algún que otro día que entre semana podía echar la siesta, resultaba realmente molesto una especie de murmullo fuerte y constante que se percibía aun con la ventana cerrada. ¡Era la gente! La calle era peatonal, y a ciertas horas, había muchas personas transitando por ella. Nunca había vivido algo así, y eso que normalmente, si me dejo, puedo dormir casi en cualquier parte, haya luz o ruido. 

Vista aérea de Bilbao. Excepto la parte llana, que se aprecia muy bien en la foto,
el resto es todo monte. Fuente: www.phpositivo.com
Cuento esto, porque parece que se olvida bastante que vivir en una ciudad tiene sus ventajas, naturalmente, pero también algunos inconvenientes. Está muy bien intentar reducir estos al máximo, pero es imprescindible calibrar bien a qué precio y a cuántos beneficia. Por otra parte, en el centro de muchas de esas quejas, casi como si se tratase de un objeto demoníaco, está el automóvil. Curiosamente, la mayoría de quienes se quejan, lo tienen y lo usan; incluso quienes no lo utilicen directamente, indirectamente sí que se sirven de él. Se puede afirmar que en una ciudad, sin el automóvil, hasta se pasaría hambre. Muchos discursos se fundamentan en el absurdo de que se compren coches y no se utilicen. Muchas decisiones políticas en satisfacer los deseos de una minoría. No lo entiendo.

Esteban


domingo, 19 de mayo de 2013

NUEVOS ACCESOS A BILBAO (ANTES Y DESPUÉS) (1)

BILBAO CIERRA SU PUERTA PRINCIPAL
(Lo dejo como subtítulo, me gusta más; pero el nuevo creo que se verá mejor)

Esta entrada está incompleta (ya no, hoy, 23 de mayo la acabo), la iré ultimando en próximos días. Pensé que podría acabarla la pasada noche pero me llevó mucho más tiempo del que suponía editar los vídeos y, además, cuando el segundo estaba listo, You Tube me dice que es demasiado largo y que no lo puedo publicar. Bueno, en realidad, he descubierto que no fue You Tube sino el programa de edición que utilicé, desde el que intenté subir los vídeos, y no permite hacerlo si pasan de los quince minutos o de 2 GB. Pero llevándolos directamente a You Tube, sí he podido.

Bilbao, Sabino Arana el pasado viernes a eso de las 23:00 h.
El caso es que quería dejarlos hoy aquí, como muy tarde, porque son referentes a un hecho histórico e insólito que, aunque bastante viejo, tuvo ayer en Bilbao su acto final.

Se trata de la eliminación de la entrada y salida más importante de Bilbao. Se ha sustituido por otra, desde luego, pero en principio, el nuevo acceso a la ciudad parece claramente insuficiente para absorber el volumen de tráfico que tenía el anterior.

Según el diario DEIA, la obra ha costado 215 millones de euros. Ha sido motivada por las protestas de un minoritario grupo de vecinos que llevaban muchos años quejándose de las molestias que el ruido y la contaminación generada por el paso de automóviles por la antigua entrada y salida les obligaba a padecer. Claro que estos problemas afectan a muchos más vecinos de Bilbao y nadie les ha dado ninguna solución, menos aún de esa envergadura. Pero ahora no tengo intención de extenderme en esta asunto, tan solo pretendo hacer un apunte de los hechos que están en la raíz de esta carísima obra. Tan insólita, como decía.


Esquema sencillo y claro de la nueva entrada.
Fuente: El Correo.
Lo que quería dejar hoy aquí, son unos vídeos que grabé antes y después de anular la entrada a Bilbao oeste a través del viaducto que desemboca en la calle Sabino Arana y que tiene al fondo la plaza del Sagrado Corazón, desde donde ya se está bastante cerca del centro, a unos quince minutos andando sin prisa. 

Tomé el citado monumento como meta y por punto de salida el hospital de Cruces, en Baracaldo. Es el hospital más grande e importante no sólo de Vizcaya, también de todo Euskadi, y se puede afirmar que quienes vivimos por aquí -prácticamente todos- pasamos o pasaremos por él en alguna ocasión, aunque solamente sea de visita, consultas externas, alguna prueba... y ojalá que nada más serio.

Esquema sencillo y claro de la nueva salida.
Fuente: El Correo.
Hay otras alternativas para moverse entre esos dos puntos, pero el más utilizado y lógico es la autopista A-8, de modo que el pasado viernes, entré y salí de Bilbao por el famoso viaducto que ese mismo día a las 10 de la noche cerraban al tráfico.

Mi intención es poner los vídeos íntegros porque son fiables testigos del tiempo que se tarda en hacer los recorridos. También permiten hacerse una idea más precisa de cómo queda la zona para todas aquellas personas que todavía no  han tenido la oportunidad de pasar por ella. De momento van dos vídeos: Hospital de Cruces-Parque de Bilbao, antes y después del cierre del viaducto. Faltan los dos recorridos a la inversa y también la entrada y salida (una vez más, antes y después) hacia la A-8 en sentido San Sebastián, Vitoria, Burgos y como si se llegase a Bilbao desde cualquiera de estas ciudades. Estos vídeos los tenía entremezclados en este texto pero los reagrupo con el resto al final.

Sin duda, será necesario que transcurran algunas semanas antes de poder extraer conclusiones definitivas sobre cómo funcionará el tráfico, no sólo en esta zona, pues creo que de una u otra forma, esta nueva manera de distribuirlo afectará, prácticamente, a todo Bilbao. Lo seguiré con interés, iré completando esta información y se lo contaré, por supuesto. Les presento mis disculpas por lo incompleto del “reportaje”. Muchas gracias.

Esteban

LOS VÍDEOS

Creo que será mejor agruparlos todos aquí. En total son ocho, todos tienen como punto en común de origen y destino la calle del parque de Bilbao (calle Calvè), al lado de la plaza del Sagrado Corazón; los recorridos van y vienen siempre por la autopista A-8, sentido Santander (referencia Hospital de Cruces en Baracaldo), y sentido San Sebastián-Vitoria-Burgos (referencia rotonda del puente de Miraflores al lado del barrio de Miribilla, en Bilbao) y todos fueron grabados antes y después de cerrar al tráfico el viaducto de la calle Sabino Arana, el viernes 17 y el sábado 18. Lo haré en dos bloques: El primero, sentido Santander y el segundo sentido San Sebastián.

SENTIDO SANTANDER

Hospital de Cruces-Parque de Bilbao (ANTES). Tiempo: 11' 25''.
Publicado el domingo 19 de mayo





Hospital de Cruces-Parque de Bilbao (DESPUÉS). Tiempo: 15' 01''. 
Publicado el domingo 19 de mayo.




Parque de Bilbao-Hospital de Cruces (ANTES). Tiempo: 11' 46''.




Parque de Bilbao-Hospital de Cruces (DESPUÉS). Tiempo: 19' 48''.




SENTIDO SAN SEBASTIÁN

Parque de Bilbao-San Sebastián (ANTES). Tiempo: 10' 31''.
Publicado el lunes 20 de mayo.
Atención al minuto 5:15 en el que un conductor realiza una pésima y absurda maniobra con riesgo de choque por partida doble. Otra maniobra muy peligrosa en el minuto 8:40.




Parque de Bilbao-San Sebastián (DESPUÉS). Tiempo: 19' 54''.
Publicado el lunes 20 de mayo.
Hago dos comentarios interesantes: Sobre la señal de calle residencial (minuto 0:22) y sobre una excepción que permite pasar un semáforo en rojo (minuto 8:38).




San Sebastián-Parque de Bilbao (ANTES). Tiempo: 6' 01''.



San Sebastián-Parque de Bilbao (DESPUÉS). Tiempo: 9' 16''.

miércoles, 15 de mayo de 2013

DÍAS DE RADIO (MAYO 2013)

CHARLAS CON JOSÉ ÁNGEL EN OYE RADIO BASAURI

 CHARLA (2-5-2013). Estudio sobre atropellos.
Estudio sobre atropellos. Campaña para concienciar a los peatones en Euskadi. La Dirección de Tráfico del Gobierno Vasco encarga un estudio sobre accidentes de tráfico a la UPV (Universidad del País Vasco). Un conductor en estado de embriaguez, intenta sobornar a los agentes que le denuncian. Cómo actuar cuando nos para la policía.


CHARLA (8-5 -2013). ¿Casco para andar en bici por ciudad?
Estudio en Estados Unidos sobre la eficacia del uso del casco cuando se anda en bici; polémica sobre este asunto con sorprendentes declaraciones de Perico Delgado. Paradójica campaña de la DGT invitándonos a que nos movamos a pie en lugar de hacerlo en coche. ¿Mal estado de las carreteras españolas? Corredor del Cadagua,  la Dirección de Tráfico del Gobierno Vasco baja el límite de velocidad de 120 a 100 km/h; golpe de autoridad para que los radares móviles puedan tramitar más denuncias. Intervienen dos oyentes por Facebook.

jueves, 9 de mayo de 2013

UNA NOVEL EN UN CURSO DE CONDUCCIÓN SEGURA


Firma invitada.

Tengo muy presentes pasajes del Evangelio que no sólo recuerdo desde hace muchos años, también los hice míos y me acompañan siempre. Uno de ellos es aquel que dice: “Por sus obras les conoceréis”. Luego, sobre la firma invitada que hoy traigo aquí, apenas diré nada, haciendo click en su nombre tendrán cumplida información. 

Conozco más de un piloto "muy hombre" que no se atreve a volar este avión.
Pero la señora Ghislaine Facon, sí. Y lo hace muy bien. Pueden verlo aquí.
Además de ser todo un honor, me alegra especialmente que haya aceptado mi invitación y se lo agradezco enormemente. La autora del artículo es una mujer que, aunque legalmente no lo sea, se considera a sí misma como una conductora novata. En mi opinión no lo es porque, a pesar de los pocos años de vida de su permiso de conducir y del pequeño número de miles de kilómetros acumulados, su actitud -ya quisiéramos todos que la tuviesen la mayoría de los supuestos expertos conductores que ruedan por nuestras carreteras-, es la clave, supongo que para todo, y la de esta mujer es inmejorable.

La autora del artículo es una constante seguidora y comentarista de este blog, cosa que nunca le agradeceré lo bastante, y en él, relata su experiencia en el primer curso de conducción segura, perfeccionamiento, o como quieran llamarle. Curso, que deberían hacer cuantas personas conducen, por tan imprescindibles. Así que les recomiendo vivamente seguir su ejemplo y su blog, posiblemente, algún día, lo celebrarán. Con ustedes: Elisa Alòs.


UNA NOVEL EN UN CURSO DE CONDUCCIÓN SEGURA

Como tantos otros noveles hay un momento en que me planteé hacer un curso de conducción segura, pero dudaba de si me sería útil, o si era demasiado pronto.  No entendía claramente a qué público iban dirigidos y, claro está, no quería ni tirar el dinero en un curso donde no aprendiera por tener un nive demasiado bajo, ni dejar de vivir esta experiencia que me parecía muy interesante y útil.

Finalmente me decidí a hacer el curso. Y de hecho, tras hacerlo,  he pensado en que sería muy interesante hacer varios cursos de conducción en lugares diferentes. Me gustaría poder explicar mis experiencias de cara a que un novel de, pongamos 10.000 km, pueda aprovecharse de ellas para decidirse por un curso u otro según sus preferencias personales. No sé si la economía tirará para tanto, pero es algo que me gustaría hacer.

Fuente: Fast Parcmotor
Mi primera experiencia fue el mes pasado en Fast Parcmotor (Castellolí, Barcelona). Mi valoración global es que me alegra haber hecho el curso. Creo que el simple hecho de haber practicado frenadas con esquiva sin ABS justifica el haber asistido. Os explico brevemente el contenido del curso y mis comentarios al respecto:

Comenzamos con una breve explicación de cómo sentarnos al volante y del impacto de la postura, no solo en la comodidad de la conducción sino también en cómo se pueden agravar las lesiones en caso de accidente de no sentarnos correctamente, lo que nos explicaron de manera muy pedagógica y clara. De todas maneras hubo un punto en el que discrepo de lo que dijeron, y es sobre el tema de ir sentados ‘bajos’, cosa que recomendaban, pero en este tema me convencen mucho más las razones que expone el maestro Arturo de Andrés (ver por ejemplo: aquí), quien aboga por no ir demasiado bajo por implicar esto una pérdida importante de visibilidad.

El segundo punto del día consistió en un simulador de vuelco, punto que sirvió para insistir en otra cuestión muy interesante: cómo colocarnos bien el cinturón. Es importante no sólo abrocharlo, sino tensarlo bien, pues si no,  en caso de vuelco o cualquier tipo de accidente no hará bien su papel. Y sobre todo: en caso de vuelco, tengamos la suficiente sangre fría para no reaccionar desabrochándonos rápidamente el cinturón, pues entonces el peso de nuestro cuerpo caería directamente sobre nuestro cuello, con las graves lesiones que esto podría conllevar.

Después del simulador vino una explicación de cómo usar el volante, seguida de un ejercicio práctico (un pequeño y sencillo slalom). El ejercicio tenía como finalidad evitar ir cruzando innecesariamente los brazos, de manera que se tenga mucha más precisión en el movimiento. La técnica que nos explicaron consistía en comenzar moviendo el volante a pequeños giros, al estilo de lo que hacían nuestros abuelos antes de la dirección asistida, e ir practicando hasta conseguir fluidez. La verdad es que la técnica resultaba muy interesante y de llegar a ejecutarla bien debe ser realmente precisa, pero creo que es difícil  practicarla, hasta conseguir la fluidez necesaria, fuera de un circuito cerrado. Si queréis podéis encontrar esta técnica en el vídeo siguiente (minuto 4:20), está en catalán pero creo que se entiende bien.



Tras el ejercicio del manejo del volante vinieron las frenadas sin ABS, con ABS y las frenadas con esquiva. La frenada sin ABS y con esquiva fue  el ejercicio que más me gustó.  Para mi gusto,  sobraron frenadas de ‘experimentar el bloqueo’ (frenadas donde entendí que había que frenar hasta el final, con lo cual simplemente experimentabas la pérdida de dirección y ya está) y faltaron más ejercicios para aprender a controlar y evitar dicho bloqueo en situaciones más diversas.

Después de comer nos dejaron un rato ‘sueltos’ en el circuito pidiéndonos que fuéramos más rápido de lo habitual para observarnos. Después de esto nos explicaron, tomando como ejemplo la primera curva, la importancia de frenar antes de llegar a la curva y cómo dejar de hacerlo gradualmente. Desde luego que la diferencia entre el resultado del ejercicio ‘espontáneo’ y el segundo fue abismal. De todas maneras yo he de decir que entendí muy bien cómo tomar la primera curva, pero luego se me acumulaba la faena en las otras, especialmente en las enlazadas, y hubiera necesitado una información más detallada sobre los diferentes tipos de curvas. Fue esto una tremenda lástima, pues creo que es precisamente en  un circuito donde se puede aprender más rápidamente a tomar correctamente los diferentes tipos  de curvas que nos podemos encontrar en nuestras carreteras. Así, de cara a conductores noveles, yo incluiría un módulo de ‘curvas’, donde no se tratara de correr, sino de conseguir la base y soltura suficientes para circular correctamente en las circunstancias habituales.

Después de este ejercicio vinieron los contravolantes. Se trataba de entrar en la curva y de que el compañero tirara del freno de mano en mitad de la curva. Nuevamente entendí qué hacer en la primera curva, pero luego la faena se extra-acumuló: ya no era sólo tomar curvas enlazadas, sino corregir contravolante en ellas. Creo que los instructores se dieron cuenta de mi ‘sobrecarga’ e intentaron ayudarme yendo en el coche conmigo, pero cualquier profesor sabe que es muy difícil improvisar explicaciones rápidas y eficientes, entre otras cosas porque, para enseñar algo, hace falta convencer profundamente al alumno de que eso es lo correcto y esto es muy difícil en circunstancias rápidas e improvisadas. A pesar de la buena voluntad y profundos conocimientos de mis instructores yo no entendí nada, pues me llegaba información, muy rápida, que contradecía lo que siempre me han enseñado sobre las curvas (o al menos a mí eso me parecía). Concretamente entendí –y ya no sé si me lo explicaron así o yo lo entendí así- que no teníamos que acabar de soltar el freno hasta bien dentro de la curva, lo cual no veo nunca hacer en carretera a nadie (excepto, obviamente, en algunas curvas muy puntuales, como por ejemplo, en bajada y en 180º ).  O sea y resumiendo, salí de este ejercicio final profundamente liada y colapsada.

Contravolante en firme deslizante.
Fuente: www2.diariomotor.com
Teniendo en cuenta que existía la opción de hacer sólo las 4 horas de la mañana, creo que esto sería, teniendo en cuenta mi nivel, lo que haría. De cara a hacer curvas, he de decir que, en mi caso particular, me ha resultado más eficaz escoger un tramo de carretera revirada e ir allá con un buen profesor de autoescuela un par de horas. Eso, desde luego, depende de cada uno, de su nivel y de muchos otros factores. Pero en mi caso ha sido así.

Me alegra mucho haber podido compartir mi experiencia en este blog. Muchas gracias desde aquí a mis instructores por su gran atención. ¡Muchas gracias, Esteban! Estoy a vuestra disposición para cualquier pregunta que me queráis hacer.